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Muchas veces se subestima la importancia de la
flecha en relación a los efectos de la balística final. Normalmente nos quedamos contentos con las
flechas prefabricadas, con el fin de ahorrar tiempo o porque nosotros no somos
capaces de fabricarlas o porque creemos que una flecha prefabricada es mejor
que una que nosotros mismos podríamos producir en casa. Primero, es necesario desacreditar un mito ─
visto que está relacionado a una serie de intereses comerciales y de usuario,
una flecha prefabricada posee un nivel de exactitud medio bajo. En realidad estas flechas pueden ser usadas
por una clientela heterogénea, aun hasta por un principiante. Por ende, las opciones del productor son
limitadas.
Aun la calidad de hechura con frecuencia no es
completamente satisfactoria: los pesos no siempre son iguales, las flechas no
siempre son perfectamente rectas (especialmente con las de carbono). Muchas veces el ángulo de los timones no es
suficiente para poder estabilizar una punta de caza o estan sobredimencionados. Como resultado, la exactitud de disparo de
nuestra confiable ballesta es limitada y la energía cinética a distancias
mayores a los 30 metros
es dramáticamente reducida. Mi
recomendación personal es que usted mismo haga sus flechas. El mejor material para los astiles es sin
duda el aluminio xx78, ya que demuestra una más alta tolerancia que los de
carbono en el vuelo recto. ¿Pero cuál es
el camino que lleva a la “flecha perfecta”?
Una flecha perfecta tiene que tener:
- todo el peso posible en la punta
- un mínimo de peso en la cola
- el más pequeño y más ligero timon de plástico posible para la
mejor estabilización de las hojas de caza
- un “nock” lo más ligero posible
- superficies de corte perfectamente perpendiculares en el astil
- una rigidez estructural alta para poder soportar el impacto con los
huesos grandes
- un diámetro que le permite a la cuerda jalarla exactamente en sus
eje central
- un peso adecuado a las necesidades de nuestra caza
- un peso que permite la mayor velocidad posible con relación a
nuestras necesidades de caza.
Estos son los variables en los cuales tenemos que
enfocarnos en nuestra búsqueda para la flecha perfecta. Actualmente yo estoy usando flechas de 400
“grains” (poseen una energía cinética y
una velocidad adecuada para el tipo de uso que yo hago de ellas), hechas de
xx78 (extremadamente rectas) 2213 (con un palito y una cola ligeros). Yo fijo con pegamento 8cm. de un tubo de 2020
internamente, detrás del inserto para la punta con el fin de aumentar en unos
40 “grains” el peso de la flecha, para transferir algo de peso a la punta y
para hacer más rígido la parte más delicada del tubo en el momento del impacto
en el blanco. En cuanto a los timones,
uso los “blazers” de 2”
(buena estabilización con un mínimo de peso y resistencia aerodinámica). Para el nock uso un inserto de punta cortado
para que pese exactamente 4 grains. Todo
esto permite obtener flechas que, con puntas de caza adecuadas y una habilidad
de puntería suficiente, se agrupan a los 60 metros en 7,5cms. Estas flechas, comparadas a las primeras que
yo hice, en fibra de carbono, son más certeras y a los 60 metros poseen 20% de
energía cinética más y un vuelo más alongado.
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