PASTEL DE PAPA Y CALABAZA CON CRUJIENTE DE PAN Y AROMA DE PICUAL
Por: Raúl García Jiménez.
Chef español. Asesor Gastronómico.
El pastel de papa es un plato antiquísimo y genuino de la huerta de Murcia (España), concretamente de la zona de Mazarrón que los agricultores llevan haciendo desde hace siglos.
Este pastel lo elaboraban cuando hacían la masa del pan y con la masa que le sobraba, las aprovechaban para elaborar este exquisito plato, generalmente una vez al mes, ya que los campesinos antiguamente amasaban una vez al mes y conservaban el pan en zarzos de caña en una cámara (habitación sin luz ventilada) para que se mantuviera tierno y crujiente como el primer día.
Debido a la gran escasez que había en esa época, no quedaba mas remedio que comer de lo que producía la tierra. En este caso papas, cebolla y calabaza, que son los ingredientes principales para la elaboración de este exquisito pastel de papa, de crujiente textura y deliciosa mezcla de sabor que hacen de este pastel una auténtica delicia.
Ingredientes:
· 1 kg de patatas
· 1 kg de calabaza
· 2 cebollas
· 2 tomates
· sal
· aceite de oliva virgen extra picual
Para el crujiente de pan:
· ½ vaso de cerveza
· ½ vaso de leche
· c/s de harina
· una pizca de levadura
· sal
Elaboración:
Pelamos la calabaza y las patatas y las cortamos en panadera. Seguidamente partimos las cebollas y el tomate en rodajas muy finas. Reservamos.
Para la masa: hacemos un volcán con la harina y la levadura y añadimos en el centro la cerveza, la leche y la sal. Amasamos bien hasta que quede una masa homogénea. Dejamos reposar.
En un molde o fuente de horno, alternamos capas de patatas, calabaza, cebolla y tomate. En la última capa rociamos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y salpimentamos.
Para finalizar, estiramos la masa con la ayuda de un rodillo o una botella de vino y cubrimos el molde. Abrillantamos la masa con un poquito de aceite de oliva virgen extra y horneamos a 180ºC durante 45 o 50 minutos.
El secreto de este plato está en que la masa con que cubrimos el molde, le sirve de tapadera para que las verduras se vayan cociendo muy lentamente en su interior.
Como resultado obtendremos un magnifico plato en su estado óptimo de cocción y una extraordinaria mezcla de sabores.