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Dicen los que saben de esto que este invierno habrá
buena caza. Y no suelen equivocarse. La cuestión es que, a pesar de que
los pantanos estén nuevamente tiritando (se encuentran al 19,7 por
ciento, cuando antes del verano se hallaban al 28,3 por ciento), está a
punto de finalizar uno de los ejercicios hidrológicos más generosos de
la última década. Ha llovido de forma razonable, especialmente durante
la pasada primavera.
Es decir, se han
dado las circunstancias propicias para que los seres vivos nazcan,
crezcan, se reproduzcan y mueran. Así es el ciclo vital.
Estamos por tanto ante una buenísima noticia para Jaén, una de las
demarcaciones con mayor actividad cinegética de Andalucía y, por ende,
de toda España. Las estadísticas oficiales dicen que el territorio
jienense alberga un total de 895 cotos (80 deportivos y 814 privados)
que acaparan una extensión de 1.223.949 hectáreas, el 17,4 por ciento
de toda la superficie acotada de la comunidad autónoma. Nadie en la
región tiene tanto espacio y de tanta calidad para la práctica de este
deporte. De hecho, según estimaciones de la propia Federación Andaluza
de Caza, estamos en la provincia que mayor número de aficionados recibe
(así ha sido también históricamente). Es decir, aquí pegan tiros los
33.785 cazadores de Jaén más buena parte de las 255.280 licencias
registradas en Andalucía, muchos de ellos procedentes de las cercanas
Córdoba (con 45.414 autorizaciones) y Granada (con 34.417).
Pingües beneficios
La cuestión es que todo este movimiento deja pingües beneficios en
Jaén. Para hacernos una idea de lo que significa esta industria se
pueden tomar varios indicadores. Uno de ellos es el volumen de piezas
abatidas. Utilicemos para el cálculo la temporada la 2006-2007.
Entonces cayeron en Andalucía 4.735.213 aves acuáticas, codornices,
conejos, liebres y perdices (especies todas de caza menor), de las que
678.104 se contabilizaron en Jaén. Estamos hablando de una cuota de
participación del 14,3 por ciento. En ese mismo periodo se mataron
77.380 cabras montesas, ciervos, corzos, gamos, jabalíes y muflones
(caza mayor), de los que 19.641 se cobraron en estos pagos. El
porcentaje es del 25,4 por ciento (sólo Córdoba se sitúa por delante,
con el 26,8 por ciento). Ambas proporciones arrojan una tasa del 20 por
ciento.
¿Que cuánto dinero supone esto? Teniendo en cuenta que la caza deja
1.500 millones de euros anuales en Andalucía, Jaén se comería alrededor
de 300 millones, un pellizco importante habida cuenta del empleo que se
genera y de los sectores directamente beneficiados (armerías,
complementos textiles, carnicerías, taxidermia, piel, concesionarios de
automóviles todoterreno, rehalas de perros, granjas especializadas...).
El gran interrogante es si la crisis afectará negativamente a estas
cifras de negocio. Un dato esclarecedor: el 90 por ciento de la oferta
pública ya está adjudicada. Y todavía falta casi un mes para que se
abra la veda (el 11 de octubre). El delegado de Medio Ambiente, José
Castro, asegura que la coyuntura económica actual «no se notará nada de
nada». «El 90 por ciento de los permisos ya están concedidos (3.000 de
los 3.334 aprobados en Jaén), una señal inequívoca del interés y de la
expectación con la que se espera la campaña», comenta Castro, quien
destaca el hecho de que esta convocatoria la Junta ofrezca hasta un 30
por ciento de ejemplares más que el año anterior. «A todo ello hay que
añadir -prosigue- el hecho de que Jaén dé una tercera parte de los
mejores trofeos que se consiguen en toda Andalucía». «El presente y el
futuro del sector muestran una clara tendencia al crecimiento, ya que
las cosas se han comenzado a hacer bien, con mucho sentido común y con
mayor concienciación en el respeto hacia los recursos naturales, y se
empiezan a superar problemas derivados de la sobreexplotación o los
malos planes de gestión», concluye Castro.
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