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Buscar el agua.
Toda la filosofía de la espera
radica sobre la idea de explotar una debilidad o una necesidad del
animal a cazar. En este sentido, podemos afirmar que la necesidad de
agua es la primera y principal pista para montar nuestro puesto, cuya
eficacia en ese sentido dependerá, lógicamente, de la estación del
año en la que nos encontremos. Otro sitio que puede resultar productivo
es aquel donde encontremos minerales, como la sal, auténtica golosina y
necesidad para todos los animales salvajes. Desde luego, cualquier
fuente de comida es también una buena localización para colocar ese
puesto al que tantas vueltas le estamos dando.
Rutas de escape.
Cualquier punto, sea natural o no, que
fuerce a los animales a tomar un cierto camino -tal como un agujero en
un muro o una gatera bajo una valla- promete a la hora de montar una
espera en sus inmediaciones. Bien porque los animales también son
proclives a la ley del mínimo esfuerzo, bien porque no puedan pasar por
otro sitio, comprobarás que se trata de lugares ciertamente
productivos. Explorar detenidamente una finca después de una montería,
por ejemplo, puede proporcionarte valiosa información sobre los caminos
que toman las presas cuando son apretadas por perros y cazadores. Es
más que probable que se trate de rutas usuales, no sólo de escape, en
cuyo caso anímate a montar por allí tu espera.
Rutas naturales.
La gran mayoría de los animales de
caza mayor hacen lo mismo día tras día y en los mismos lugares, a no
ser que las condiciones de su entorno -comida, agua, presión
cinegética- les obliguen a cambiar de hábitos y de sitios. Si eres
capaz de descubrir ese patrón en un sitio determinado, podrás cazar
cómodamente y con ciertas garantías de éxito. Como es de esperar,
deberás explorar minuciosamente el cazadero, en busca de todo tipo de
rastros y de signos de actividad: dónde duermen, dónde comen, dónde
se bañan, etc. Aún con estos datos en la mano, la mayoría de las
veces tendrás que poner a trabajar tu intuición para completar el
cuadro final, el que te indique la manera más correcta de actuar. Los
sitios más obvios para colocar tu puesto son los caminos habituales, y
mejor aún los cruces de los mismos. Dependiendo también de la hora del
día en la que vayas a cazar, puede haber emplazamientos más adecuados
que otros.
Cuando llega el celo.
Durante la época del celo,
típicamente la del venado, conocida como berrea, las oportunidades de
conseguir una excelente captura suelen abundar. Los animales,
enfebrecidos y excitados, no prestan atención a otra cosa que no sea
aparearse, bajando drásticamente sus defensas y relajándose su
atención. Es una buena idea montar una espera en los bordes de los
claros del bosque que suelen frecuentar para cortejar a las hembras,
máxime si contamos con la habilidad necesaria para manejar
adecuadamente un reclamo. No serías el primero al que se le viene
prácticamente encima un venado que busca desaforadamente a un rival.
Factores
Generales.
El Viento.
Sin discusión alguna, es el
elemento primordial a tener en cuenta cuando vayas a preparar tu puesto.
Colócalo siempre de modo que el viento te de en la cara con respecto a
la zona que vayas a controlar, sea ésta del tipo que sea. Naturalmente,
esto requiere conocer un poco el comportamiento del viento en el lugar
en cuestión; es una pena trabajarte un puesto de caza sólo para
comprobar, poco después, que cargas el aire excesivamente. Otra forma
de encarar el problema, aunque siempre contando con los datos a los que
aludíamos, es preparar distintos puestos por la zona de modo que puedas
ocupar uno u otro alternativamente.
Líneas de tiro y visibilidad.
Para ver a tu presa antes de que ella
te vea a ti y poder efectuar un disparo, es esencial que montes tu
puesto teniendo en cuenta las líneas de tiro que desde él se definen;
su altura, anchura, situación y número son factores con los que
habrás de contar. Si es necesario, corta
ramas y otros obstáculos, siendo siempre prudente por aquello de no
estropear nada más que lo necesario. Por cierto, no está de más que
tapes con barro los bordes de las ramas y/o troncos que cortes; además
de oler penetrantemente a madera recién cortada, presentan zonas de
colores claros que pueden hacer recelar a los animales.
Asegúrate también de que puedes
disparar en varias direcciones sin tener que hacer movimientos
exagerados para cambiar de postura. Junto con las líneas de tiro,
considera también la posición del sol; lo mejor es que quede a tu
espalda: si alguien tiene que quedar momentáneamente cegado, mejor que
sea tu pieza y no tú.
Entrar y salir con sigilo.
Si nuestros queridos animales saben que
estás en el puesto, más vale que recojas los trastos y te acerques al
pueblo a tomar una cerveza. Por lo tanto, tienes que ser capaz de entrar
y salir en el mismo -y de caminar por sus cercanías- sin que te
detecten en absoluto. Quizá la oscuridad sea una de las soluciones, es
decir, llegar al puesto antes de que comience a amanecer. Resulta
también de utilidad rociar tu ropa y tu calzado con sprays antiolorosos,
minimizando así el inevitable rastro de olor que puedas ir dejando por
el camino. Suponiendo que conozcas las rutas de los animales que vas a
esperar, procura alejarte lo máximo posible de ellas y no cruzar los
rastros.
¿Alguien dijo
"comodidad"...?
Pues sí. Pese a que la caza comporta
su dosis de esfuerzo y de sufrimiento, el único modo de hacer
fructífera una espera, aunque más con unos animales que con otros y
más en unos cazaderos que en otros, es durar
en ella, perseverar. Y eso no es posible si estás de rodillas, agachado
o en una posición poco o nada natural. Desde luego, y en mi opinión,
esta es la parte más dura del juego; poseer la suficiente paciencia
para estar durante largas horas inmóvil, sin hablar, sin toser, sin
fumar o sin poder dar un paseo para desentumecerte, es francamente duro,
cuando menos para mí. Combina esa dureza con una postura incómoda y
verás en breve el resultado.
Hay quien espera de pie, hay
quien lo hace sentado, hay quien tumbado. Personalmente, aguanto poco de
pie, así que prefiero esperar sentado, a ser posible en una silla o en
un tronco que me permita una altura adecuada. De cualquier modo, utiliza
la fórmula que mejor te cuadre, pero no estés conforme con tu puesto
hasta que no lo encuentres confortable. La ropa también contribuye, o
debe de hacerlo, a tu comodidad. En primavera y verano, no suele haber
problemas; la cosa cambia cuando llega el frío. Dado que necesitarás
abrigarte con generosidad, procura vestirte por capas para evitar llegar
sudado al puesto, y ello por múltiples motivos.
Puestos en el
suelo y tree stands.
Ventajas e inconvenientes del puesto
en el suelo.
Un puesto en el suelo es mucho más
seguro que un tree stand; al menos, no he oído de nadie que se haya
caído de uno de ellos. Por otra parte, sí he oído hablar sobre
bichejos desagradables encontrados en puestos de suelo, así que más
vale que lo revises detenidamente antes de ponerte a esperar. Cazando en
un puesto de este tipo, cuentas también con un ángulo de tiro óptimo,
porque puedes ver toda la zona vital del animal al completo y a tamaño
real. De hecho, cuanto más alto subas a un árbol, más preciso habrá
de ser tu disparo para alcanzar esa zona. También hay desventajas,
claro: esta clase de puestos te colocan a la altura de la vista de tu
pieza, con lo que el más mínimo movimiento puede ser advertido de
inmediato, y además es más difícil abrir el arco que desde un tree
stand por el mismo motivo. Tienes igualmente la visibilidad más
limitada que desde las alturas y, lo peor de todo, tu olor flota a la
altura de las privilegiadas fosas nasales de las piezas de caza. Como
siempre, la decisión es tuya, compañero.
Clases.
Puesto.
Puro y duro, un simple puesto, un
rincón en el suelo bajo una mata de jaras o junto a las raíces de un
gran árbol, qué más da. Simplemente, has encontrado un paso
interesante y te apostas junto a él, sin cargar el viento. Requisitos:
camuflaje e inmovilidad absoluta.
Puesto permanente.
Cualquier casa abandonada en medio de
una finca o uno de tu propia cosecha, resultan ser más cómodos que el
resto. Convenientemente camuflados con ramas, hojas y otros materiales
propios del lugar, puedes incluso excavar un agujero que te permita
esperar con tranquilidad, siguiendo las sugerencias que hacíamos más
arriba. El único inconveniente de este tipo de puestos puede ser su
excesiva comodidad, con el consiguiente riesgo de siesta.
Si intuyes que ésta puede ser
inevitable, procura cubrir con grandes piedras la comida o el cebo que
hayas puesto, formando una pequeña pirámide o similar. De este modo,
si tu visitante aparece cuando estés en brazos de Morfeo, el ruido que
producirá al apartar las piedras puede despertarte a tiempo.
Personalmente, he tenido la
oportunidad de hacer esperas en andamios de construcción, previamente
pintados de verde, situados siempre contra árboles frondosos y de mayor
altura que el andamio, y forrados con mantas para eliminar el ruido. Lo
cierto es que son razonablemente cómodos, y tienen muchas de las
ventajas de los tree stands y pocos de los inconvenientes de un puesto
de suelo.
Puesto portátil.
Muy utilizados en Estados Unidos,
consisten en una armadura metálica o de madera, revestida con tela de
camuflaje. Se usan mucho allí para la caza de pequeños predadores,
como el zorro o el coyote, y para la del pavo salvaje, modalidades que
implican moverse con frecuencia de un sitio a otro, lo que te resta
tiempo para construir un puesto cada vez. Pueden confeccionarse
fácilmente con tela alambrada cubierta de materiales propios de la
zona, aunque no sé si resultarán cómodos de plantar y de transportar.
Tree stands.
Ventajas e inconvenientes.
Desde el año 1974 hasta el año 1983,
el porcentaje de éxito del cazador arquero medio americano subió desde
un 5 hasta un 11% largo. Algunos estudios dedicados a la materia,
coinciden en afirmar que el gran culpable de todo ello es el tree stand.
Obviamente, algo tendrá el agua cuando la bendicen, digo yo. Para
empezar, cuanto más arriba estés, mejor verás. A tres metros de
altura, puedes distinguir un animal aproximándose, cuya existencia ni
siquiera habrías concebido si estuvieras a nivel del suelo.
Al mismo tiempo, es más difícil que te vean, salvo que hagas ruido
como un loco. Observa que nuestra piezas favoritas no suelen levantar la
vista del suelo, quizá porque carecen de predadores que les ataquen
desde las alturas. Y, desde luego, con uno de ellos a escasa distancia,
es más fácil abrir el arco y hacer un buen disparo desde un tree stand
que desde un puesto de suelo. Además, cuanto más alto estés, más
posibilidades hay de que tu particular pestazo a humano se disipe antes
de llegar abajo. Hasta aquí las ventajas.
El principal inconveniente es,
por supuesto, el peligro. Los accidentes cazando con tree stand no son,
desgraciadamente, poco comunes. En los Estados Unidos, 62 cazadores
sufrieron accidentes de este tipo desde 1981 a 1983. Puede que no
resulte una cifra muy abultada, pero si tienes en cuenta que 32 de ellos
murieron y otros muchos quedaron paralizados de por vida, verás
claramente que caerte desde un árbol no es ninguna broma. Curiosamente,
el mismo estudio detalla que, en el resto de categorías de siniestros,
estaban involucradas al menos dos personas, cosa que no ocurría en los
de tree stand. En otras palabras, los únicos culpables eran los propios
cazadores.
La regla número uno para evitar
desgracias es usar siempre un cinturón de seguridad, que te una
al tronco del árbol. Atatelo a la altura de la cintura -nunca a la de
las axilas- y verifica que te permite tomar puntería, sentarte y
levantarte cómodamente. Me resulta absolutamente inconcebible subir a
tres metros de altura y no tomar este tipo de precauciones; es
totalmente suicida. Puedes dormirte o resbalar con terribles
consecuencias. Ojo también con la corteza de los árboles que eliges;
si está húmeda, puedes encontrarte bajando por el tronco a la
velocidad de un ascensor mientras dejas partes de tu anatomía pegadas
en el mismo. Personalmente, lamento colocar escalones metálicos en los
árboles para trepar, pero, llegado el caso, no me la juego lo más
mínimo. Por supuesto, para mantener las dos manos libres mientras subes
y para evitar caer sobre tu arco, sube siempre tú primero y
luego sube tu equipo mediante una cuerda que habrás asegurado a tu
cintura.
¿Altura de instalación?
La altura adecuada para instalar un
tree stand es siempre objeto de discusión entre arqueros.
Evidentemente, si lo colocas demasiado bajo, eliminas de golpe todas las
ventajas que este tipo de caza comporta, puesto que la pieza podrá
verte y olerte como si estuvieras a la altura del suelo. Por otra parte,
una altura excesiva comporta también sus propios problemas. Por
ejemplo, el miedo, mucho más común de lo que la gente suele aceptar en
público, y difícil de vencer. No obstante, y en mi opinión, el peor
problema que trae consigo el tiro desde un puesto elevado es el ángulo
agudo que debe de describir la flecha, entre otras cosas porque debemos
abrir el arco con músculos diferentes a los que utilizamos cuando
tiramos a la altura normal. Es preciso, por tanto, entrenar las
diferentes posturas que puede ser necesario utilizar desde un tree
stand.
Cuanto más arriba te sitúes, mayor
será la diferencia entre la distancia real al animal y la distancia a
la que debes apuntar; para obviar este problema, resulta muy práctico
medir la distancia a varios puntos que rodeen tu puesto, pero no desde
tu puesto, sino desde la base del árbol. Con independencia de lo alto
que estés, la trayectoria de la flecha es igual a la trayectoria que
corresponde a la distancia horizontal.
También hay que tener en cuenta que la
altura hará disminuir drásticamente el tamaño de las zonas vitales de
tu presa, lo que hará variar igualmente el ángulo necesario para
alcanzar los pulmones o el corazón.
En resumidas cuentas, una altura entre
dos metros y medio y tres metros parece la más adecuada; no obstante,
este es un aspecto sujeto también a la experiencia particular de cada
cazador, y en referencia a cada cazadero y al tipo de pieza que en cada
ocasión persigamos.
Algunas ideas más.
Un buen tree stand debe ser silencioso.
Revisa cuidadosamente los tornillos, tuercas y elementos móviles de tu
puesto para asegurarte de que no se moverán o chirriarán en el momento
menos oportuno, y forra la plataforma con moqueta o alfombra para
amortiguar el ruido de las botas. Si lo dejas fijo, envuélvelo
cuidadosamente con plástico o tela para que no se hiele ni se corroa.
Revisa siempre tus líneas de tiro y
elimina cualquier rama que te estorbe; llévate las ramas lejos para que
tus piezas no puedan advertir las diferencias, y ensucia con barro los
tocones de las ramas y los troncos que hagas desaparecer.
Asegúrate de que puedes disparar en la
dirección adecuada, dependiendo de si eres diestro o zurdo, y ajusta tu
cinturón de seguridad de modo que te permita una libertad total de
movimientos sin prescindir de su función primordial, tu
seguridad personal.
Si piensas estar muchas horas en el
puesto, llévate una botella de plástico o similar para que no tengas
que bajar cuando te toque hacer tus necesidades, e incluye en tu equipo
un soporte para el arco, que puedas instalar en la plataforma del puesto
o en el mismo árbol, y camufla adecuadamente todo el conjunto
Pegasus
La ultima frontera.
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de animales kon sus defensas y se me hace dificil encontrar si pueden darme
alguna pagina para sacar recortes se lo agradeceria mucho, gracias nos vemos...