|
La Guardia Civil ha detenido en Huélago (Granada) a un
cazador furtivo por un delito de tenencia ilícita de armas al contar en
su domicilio con dos escopetas de caza y dos carabinas no documentadas,
pese a que pesaban sobre él dos sentencias por las que se le prohibía
disponer de las mismas.
Durante el registro domiciliario, practicado por el
Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil,
los agentes hallaron también dos águilas ratoneras y dos águilas reales
disecadas, una de las cuales colgaba del techo de una habitación a modo
de lámpara, informó hoy el instituto armado en un comunicado.
La captura de estas aves rapaces protegidas está
prohibida, por lo que también se atribuye al cazador, identificado como
L.C.M., de 40 años, la presunta autoría de un delito contra la fauna.
Junto a las dos escopetas de caza, las dos carabinas
-una del calibre 22 milímetros y otra de aire comprimido- y las citadas
aves, la Guardia Civil le decomisó dos cabezas de ciervo, una de
muflón, otra de cabra montés y dos de jabalí también disecadas, cuya
tenencia legal no pudo justificar, así como dos cuchillos de monte y un
cuchillo específico para desollar las piezas de caza muertas.
La detención de este hombre se produce tras las
numerosas denuncias recibidas por la Guardia Civil sobre la presencia
de cazadores furtivos en la zona que estaban esquilmando la caza mayor
en una finca del término municipal de Darro, en la que aparecían
cuerpos de animales abatidos, en especial jabalíes, muflones y ciervos
a los que les habían arrebatado los trofeos.
Intensa actividad
Los agentes identificaron al ahora detenido, vecino de
Huélago, como uno de los cazadores furtivos más activos en esa finca, y
lo sorprendió entrando a su casa con un arma e la mano, por lo que
solicitó autorización judicial para practicar el registro.
El detenido ha pasado a disposición del juzgado de
guardia de Guadix como presunto autor de un delito de tenencia ilícita
de armas y varios delitos contra la flora y la fauna.
|