Si miras alrededor puedes encontrar
un montón de ayudas y accesorios para cazar con ballesta. Ballestas,
flechas, camuflaje, esencias, soportes para árboles, y la lista
sigue y sigue. Podemos estar hablando eternamente de sus diferentes atributos
y posiblemente averigüemos que raramente estamos de acuerdo. Si realmente
piensas en ello, de todas formas, hay un punto que no podemos negar - todos
estos aparatos existen sólo para ayudarnos a impulsar una punta
de caza con hojas afiladas a través de las partes vitales.
Desde que el primer hombre primitivo ató
una piedra afilada a la punta de su flecha, la punta de hoja ancha ha sido
el objetivo de la caza con arco. Es probable que las primeras ballestas
primitivas usasen flechas con punta de piedra o de hueso, pero no existen
restos que lo puedan probar, sin embargo se sabe que las puntas de bronce
y de hierro eran usadas antes del nacimiento de Cristo. En la Edad Media,
las flechas estaban equipadas con una serie de cuchillas, cada una para
un uso específico. Las puntas de cuadradillo estaban hechas para
penetrar armaduras, las puntas romas para pájaros y por supuesto,
las anchas y de borde afilado que usamos para cazar hasta nuestros días.
Las
modernas puntas de caza son versiones mucho más refinadas de las
formas originales, pero funcionalmente, son exactamente iguales. Su finalidad
es simplemente atravesar al animal y dañar tantos vasos sanguíneos
como sea posible en ese proceso, causando un desangramiento masivo y la
muerte. Este propósito es alcanzado por el tirador asegurándose
de que la flecha pase por un área donde los vasos mayores son abundantes
como el corazón y pulmones, así como por el ancho de corte
y el número de hojas.
Todo esto suena fácil ¿no?
Bueno, ¡pues aquí es donde la cosa se complica! Más
cuchillas y más anchas hechas para una más rápida,
y más segura, pérdida de sangre, pero que al mismo tiempo
afectan a la precisión de una forma muy negativa, especialmente
con las flechas cortas que utilizamos con nuestras ballestas. Conseguir
un equilibrio aceptable entre precisión y daños por corte
puede ser algo difícil, pero es vital para nuestro éxito.
Tu obligación para con tu presa es asegurarle una muerte rápida
y sin dolor y aunque estoy seguro de que hay muchas formas lograr esto,
os pasaré lo que he aprendido.
Hay tres formas básicas de puntas
de hoja ancha: de hojas fijas o tipo de puntas "primitivas", puntas de
hojas recambiables y las de tipo mecánico. Cada una tiene su propio
desafío en lo que a precisión se refiere. Nunca insistiré
bastante en que con todas estas puntas debes usar un emplumado ligeramente
helicoidal o con desalineado (ofset) para proporcionar "rotación"
a tu flecha. Sin esto ¡el vuelo puede ser errático!
Las puntas de hojas fijas como las viejas
Bear Razorhead, Magnus, o las Zwickey no se usan habitualmente en las ballestas.
Generalmente son difíciles de ajustar, menos resistentes estructuralmente
y vuelan mejor en una configuración de dos hojas que es un poco
ligera para el corte. Sin embargo, si tu haces tu trabajo, volarán
con precisión mortal. La mejor precisión que he tenido
requiere que ajustes la punta con silicona caliente y te asegures de que
cuando la giras entre soportes en V o sobre una superficie plana, la punta
permanece estacionaria y en línea con el eje de la flecha. También
he observado que puedes alinear las cuchillas con la pluma gallo y es conveniente
que estén ambas en vertical cuando la pones en la ballesta. Mi favorita
en este tipo es la Magnus, porque creo que tiene la mayor solidez y el
diseño más consistente.
Sin duda, la más popular (y mi punta
de caza favorita) es la del tipo de cuchillas reemplazables. Sería
un loco si pretendiese decir que las he probado todas, pero puedo comentar
en base a décadas de experiencia. En mi opinión, la punta
de hoja ancha más fácil de ajustar y conseguir precisión
es la vieja Wasp Cam Lock de 130 grain. Más vieja que el polvo,
la he usado desde los setenta y sigue siendo la única punta de "atornillar
y disparar" que he visto que no sea mecánica. Recientemente han
salido un montón de puntas de 3 cuchillas y 100 grains de este tipo
con mayor diámetro de corte, mejor construidas y más
pesadas.
Éstas no vuelan bien sin un cuidadoso
ajuste, pero cuando alcanzas una precisión aceptable con un corte
mayor quiero estar ahí. Estas puntas incluyen la Wasp 100 grains,
Hammer SST, la Thunderhead 100 y la Muzzy 100 de 3 hojas. La dinámica
que hace que estas pequeñas puntas de 3 hojas vuelen está
más allá de mi conocimiento, pero créeme, son tiradores.
Puedes comprobar su rotación una vez las hayas puesto para asegurarte
que está concéntrica con el tubo y alinear las cuchillas
con las plumas para una mejor precisión.
Las puntas mecánicas han ido ganando
popularidad durante estos años. Diseñadas para mantener sus
cuchillas en posición recogida durante el vuelo, son extremadamente
fáciles de ajustar para conseguir una precisión aceptable,
pero tienen un lado oscuro. Como con cualquier cosa mecánica,
puede ir algo mal. He visto puntas mecánicas que se abren en la
aceleración (salida), trabarse en vuelo la cuchilla con el vástago,
y doblarse las cuchillas cuando golpean en hueso. Además usan energía
en abrirse, lo que limita la penetración.
Ninguna de estas cosas es buena y yo, personalmente,
no las uso. Si vas a usar puntas mecánicas unas pocas reglas de
oro pueden evitarte muchas penas. No debes tirar nunca a través
de ramas o hierbas, no importa que sean finas, porque pueden producir algunas
desviaciones realmente alarmantes. Si eliges un tipo de punta en la que
las cuchillas se mantienen cerradas con una anilla de goma, usa siempre
dos gomas para evitar la tendencia a abrirse que tienen las cuchillas durante
la aceleración. También, animales con grandes esqueletos
como el alce o el ciervo canadiense (elk) no deben cazarse con puntas mecánicas
porque esos huesos pueden limitar la penetración.
¿Mi elección personal? Yo
uso la Wasp 100 grains Hammer SST, una punta del tipo de hojas reemplazables.
Tiene tres hojas pesadas, da un corte de 1 y 3/16'' (3 cm) y me da agrupaciones
de 2'' (5 cm) a 25 yardas (22,5m) cuando uso flechas emplumadas con offset
(rectas pero desalineadas con el eje). Las he usado en animales del rango
de las 2000 libras (900 kg). Desde el eland al faisán y cuando yo
hago mi parte del trabajo ellas hacen la suya. Realmente no le puedes pedir
nada más a una punta de caza.
En mi próxima columna, exploraré
el lado práctico del mundo lleno de moda del camuflaje. Hasta entonces
disparad correctamente y ¡buena caza!
© Bill Troubridge.
Presidente de Excalibur crossbow. Canadá.
Publicado en HBM
número de primavera de 2002.
© Traducción:
Juan Carlos Cabrera V.
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