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Varias comarcas aragonesas alertan de la masiva y dañina proliferación de conejos |
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ZARAGOZA. En Castilla y León llevan tiempo preocupados
por los topillos y en Aragón, en los campos de cultivo, los que están
dando dolores de cabeza a los agricultores son los conejos. Algunos
productores de municipios de la Ribera Baja del Ebro y de la comarca de
Valdejalón hablan de plaga. Para ellos lo es. Afirman que hay fincas en
las que se pueden concentrar cientos de conejos, que hay parcelas
plagadas de los cados, las madrigueras de estos animales, y que con la
caza no se puede controlar la masiva proliferación que se está
produciendo.
La preocupación crece y las quejas, también. Allí donde
hay cotos de caza, las sociedades de cazadores, que son sus
responsables, empiezan a recibir reclamaciones económicas por los
daños, vía que contempla la normativa vigente.
Pero también se alzan voces pidiendo medidas a más alto
nivel, que las administraciones públicas intervengan. Desde el Gobierno
aragonés se ha optado por ampliar el período de caza del conejo. En un
total de 39 municipios aragoneses, el Departamento autonómico de Medio
Ambiente ha ampliado el período de caza hasta abril, tres meses más de
lo normal. Este tipo de medidas, explican desde Medio Ambiente, tiene
como objetivo contribuir a que la actividad cinegética actúe como
regulador de las especies, en este caso de la población de conejo.
El problema al que se enfrentan los agricultores es de
calibre. En la comarca de Valdejalón afirman que se cuentan por miles
los árboles frutales que han resultado dañados por estos animales.
La sequía agrava el problema
Hay opiniones diversas, pero una de las más
generalizadas es que una de las causas es la sequía: no se han
producido lluvias suficientes y eso ha impedido que haya crecido
vegetación que le sirve de alimento natural a los conejos, así que
buscan como alternativa los árboles. Los frutales jóvenes son
especialmente vulnerables y los mordiscos de los conejos en la base del
tronco puede dar al traste con la planta.
Entre los afectados los hay que opinan que la situación
es muy grave, pero consecuencia de varios años en los que se viene
apreciando que cada vez hay más conejos. De hecho, las indemnizaciones
por los daños causados por esta especie las vienen pagando diversas
sociedades de cazadores desde hace años en localidades del Valle del
Ebro.
Pero ahora, afirman los agricultores, se da una doble
circunstancia: el problema se ha agravado y, además, se ha extendido.
Valdejalón, Monegros y la Ribera del Ebro aparece como la zona más
afectada hasta este momento.
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