Por: Luis Lossio
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El año pasado pude participar de la primera subasta de cacerÃas organizada por el naciente capÃtulo de Safari Club International en Perú y gracias a las gestiones de su junta directiva pude cumplir uno de mis grandes anhelos, cazar en Argentina.
Gracias a la donación del CapÃtulo Argentino de SCI viajé a Buenos Aires al coto de Cerro Indio Safaris (http://www.cerroindio.com/index.htm). El viaje y el desarrollo de la cacerÃa durante los dÃas que comprendÃa el paquete de la donación se llevó a cabo con mucha cordialidad de parte de los anfitriones, quienes se esmeraron en que tenga una estadÃa muy cómoda y agradable; no escatimaron en ningún momento sus atenciones, a fin de que yo pudiese quedar satisfecho; se tomaron el cuidado necesario para que pudiese abatir los animales que buscaba, asà como se dieron tiempo en llevarme en sus movilidades hacia el pueblo mas cercano para conocer o realizar algunas compras, tipo souvenirs. In-dudablemente, Cerro In-dio Safaris son grandes anfitriones que le hacen sentir a uno en casa.
La experiencia vivida durante esos dias es inolvidable, pero nos damos cuenta que es distinto a nuestro medio, puesto que la geografÃa y la cantidad de animales (por su abundancia) es totalmente diferente a la nuestra, pero de todas maneras es una experiencia que habÃa que realizar.

Desde la llegada al Aeropuerto de Ezeiza, fui muy bien atendido por los anfitriones quienes me trasladaron hacia el coto, ubicado al Sur de la Provincia de Buenos Aires, distante aproximadamente a 600 Km.
Al llegar al destino fui recibido por Gonzalo Lambi (dueño de Cerro Indio Safaris) y por Juan Jose Perez (GuÃa Profesional que trabaja con Gonzalo), luego de mostrarme las instalaciones de la casa y mi habitación (muy buena), me esperaban con un almuerzo tÃpico argentino (un buen bife, ensaladas y vino).

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Por la tarde, luego de un ligero descanso, fuimos a realizar unas prácticas de tiro y ver qué carabina escogÃa para efectuar la cacerÃa (para facilitar el viaje, habÃa viajado sin armas de fuego). Escogà una Remington 7 mm Magnum, dotada con una mira telescópica Leuopold de 3x9x40mm, suficiente para las cacerÃas que iba a realizar. Asimismo me proporcionaron balas en cantidad suficiente para los cuatro dÃas. El arma y las balas fueron proporcionadas a un costo de US$ 100 dólares por toda la cacerÃa.
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Posterior a la prueba de las armas, fuimos a recorrer el campo donde se efectuarÃa la cacerÃa, distante a más o menos 20 o 25 km del lugar donde nos hospedamos (el coto se llama Cerro de la Ventana, de aprox. 20,000has). Allà pude ver por primera vez los ciervos (rojos, dama y axxis), se veÃa una regular cantidad de animales, ya que comenzaba a oscurecer y los animales regresaban hacia sus dormideros. La cacerÃa recién se iniciarÃa al dÃa siguiente.Â

El primer dÃa de cacerÃa, me despertaron a las 6 a.m. y previo suclento desayuno salimos al campo, donde comenzamos a ver los animales y escoger las posibles presas.
Luego de una caminata como de una hora y media, pudimos ver un ciervo dama a aproximadamente a 120 metros, el cual estaba metido dentro de una zanja. Como yo habÃa decidido cazar un dama y un axis adicionalmente al ciervo rojo que estaba dentro de paquete, y ante la recomendación del GuÃa Juan Jose, quien me dijo que era un buen trofeo, decidà abatirlo. Me coloqué en posición de tiro y logré abatir al animal un certero disparo que le ingresó por la paletilla izquierda atra-vezándole los pulmones y parte del corazón; el animal logró caminar aproxi-madamente 40 metros cayendo fulminado. Ya se imaginarán la tremenda emoción que me embargaba, no me movà ante la recomendación del guÃa de no acercarme sino después de 2 o 3 minutos para verificar que el animal estuviese realmente muerto. Posteriormente vinieron las fotos, las felicitaciones y beneficio del animal para escoger el tipo de trofeo voy a elegir para hacerle la taxidermia. Esto lo efectuó un Gaucho (ayudante) que iba con nosotros durante toda la cacerÃa.
Hacia el mediodia nos dirigimos a una cabaña que hay en el centro del campo, donde nos prepararon el almuerzo, luego pasamos a descansar. Por la tarde salimos nuevamente a buscar animales que sean posibles de abatir. Particularmente, yo no encontré una presa que fuese de mi agrado y decidà esperar hasta el dÃa siguiente.
En los dos dÃas subsiguientes se repitieron las rutinas. Al segundo dÃa logré cazar el ciervo rojo y al tercero el ciervo axis. Éstos animales si me dieron más trabajo que el primero, puesto que la caminata siguiéndolos fueron intensas hasta que logré acercarme lo suficiente y poder efectuar un disparo certero. Para el ciervo rojo calculo que caminé por lo menos 20 km. entre parte plana y ceros; y para el ciervo axis podrÃa decir que caminamos la mitad.

También pude cazar un ciervo de descarte, de 6 puntas, aunque la cornamenta no es muy bonita, me dió oportunidad de disfrutar un poco más de la experiencia en la estancia.
Luego de conversar con Gonzalo y ponerme de acuerdo para un posible antÃlope, fuimos al cuarto dÃa a otra estancia a mas o menos 50 km. al Sur (Estancia 3 de Febrero, de propiedad del sr. Roberto Mascotena), donde fuimos excelentemente atendidos antes y después de la cacerÃa por nuestro anfitrion (Roberto), quien nos guió en su camioneta a través del campo (totalmente plano) en busca de un antÃlope que valga la pena abatir, animal muy astuto y muy difÃcil de acercársele, asi que tuvimos que realizar tiros largos y en un según intento logré impactarle. El tiro, que a pesar de haberle atravezado el corazón y los pulmones, trotó más de 100mts para luego caer.
En esta Estancia, como he dicho, fuimos muy bien atendidos por el anfitrión Roberto, quien nos preparó un almuerzo también tÃpico Argentino y nos conversó mucho sobre su experiencia de cacerÃas tanto en Argentina como en Africa. Pudimos apreciar que Roberte es un gran aficionado a la caza y a las armas; tenÃa un Armario con 17 carabinas, todas muy bien equipadas y tuve la oportunidad de conocer y tener en mis manos por primera vez una Holland & Holland, cuyo valor aproximado, según el propietario, es de US$ 150,000 dólares, la misma que la iba a mandar a un remate a realizarse en Londres, pero que si el precio no bordeaba esa suma no la venderÃa.
Después retornamos a la casa de hospedaje con Cerro Indio Safaris y terminó mi perÃodo de cacerÃa, luego a sacar cuentas y ponerme al dÃa con Gonzalo, và que por mi inexperiencia y la emoción de poder cazar me excedà en el gasto, a tal punto que los dólares en efectivo que habÃa llevado me quedaron cortos. Gracias a la gentileza de Gonzalo me permitió que a mi retorno a Buenos Aires pudiese retirar dinero de los Bancos y cancelarle la cuenta pendiente.
En fin, este ha sido todo el relato de mi experiencia de caza en Argentina, del cual estoy sumanente contento y agradecido por las gestiones que nuestro capÃtulo de SCI Central Perú viene efectuando en bien de los cazadores peruanos. Ahora ya entré en conversaciones con Cesar GarcÃa jr, quien se encargará de la taxidermia de mis trofeos en Buenos Aires, y luego ya veremos para traerlos a Lima. Ojalá que las gestiones que Ustedes vienen realizando con SENASA me permita ingresarlos legalmente a la brevedad posible.
En términos generales la pasé muy bien, muy bien atendido, y puedo dar fé del gran servicio recibido por los sres. de Cerro Indio Safaris. Espero que este tipo de oportunidades de caza en el extranjero se sigan dando y que muchos de nuestros compañeros o asociados puedan realizarlas.



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Ya conversaremos uno de estos dias en persona.
Un abrazo.
Gladiador.