Los venados de Chiuchin
Chiuchín está en la sierra de Lima, camino a los baños termales de Churín, poco antes hay un desvío a la derecha y a unos 20 o
El trucha Pro, Romel, Benito y algunos otros eran los guías venaderos, y a mi regreso de esta primera incursión exploratoria, hablé con Fito y contándole de todas mis averiguaciones y hallazgos, armamos una salida a la semana siguiente. Hablamos con las mismas personas de mi viaje anterior y localizamos los lugares de quienes nos antecedieron en la zona para cazar y planificamos nuestra salida para esa misma tarde.
Nos instalamos en el hotel del pueblo que era muy bonito, limpio y cómodo, con una alimentación preparada en su propia cocina y que era de lo más rica y económica. Incluso
Luego del almuerzo, llegaron nuestros guías y salimos por la tarde al cerro del frente. Se accedía al lugar cruzando un puente que conducía a los baños y piscinas municipales y luego se ascendía por un camino de herradura ancho y bien marcado, pero con alguna pendiente. Fuimos subiendo poco a poco y Fito acusó pronto el rigor de la altura y el camino y se fue retrasando un poco. Coordinamos para que él siguiera a media falda y yo por unos 150 o
¡”Está herido, está herido”!, pero cuando llegué al lugar, pensando que el venado se nos iba, lo encontré que ya lo tenía tomado de las patas y sólo estaba con los estertores de la muerte. Era un machito con un par de clavitos por cachos y fue mi segundo venado.
Al poco rato llegó el tío Fito y me ayudo con el rifle y yo me lo subí a los hombros y empezamos el regreso. Llegando al hotel nos preparamos los lomos y organizamos la salida del día siguiente, pero en aquella ocasión Fito se volvió a quedar con las ganas de debutar y a pesar que me consta que le hizo empeño, no vimos nada más para cazar y retornamos a Lima.
Luego volveríamos con Moisés que sólo había cazado en el Cusco y en la sierra de Ambar luego de días de caminata y se pegó en el sitio cazando varios venados. También regresamos con Roberto, aquí debutó el chino Masa y creo que Guco con mis guías y regresamos y cazamos varios bonitos venados en los diferentes lugares a los que fuimos llegando y descubriendo. En otra ocasión subimos con Moises cruzando un puente de tronco en el rio y ascendiendo por unos barrancos que hasta ahora los recuerdo y me asusto. Otra fecha se quemó una de las cabañas de los pastores de Huancahuasi y en fin, sufrimos una serie de peripecias y cazamos por algún tiempo en aquella linda zona.
Luis Gerardo Castillo

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