Según datos del programa TRAFFIC , una iniciativa conjunta de WWF y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), de los 83 rinocerontes asesinados en 2008, se ha pasado a 333 en 2010 y sólo en Sudáfrica, el paÃs con una mayor reserva de rinocerontes blancos (Ceratotherium simum) y también del más amenazado, el Diceros bicornis o rinoceronte negro. En lo que va de año ya han caÃdo 193.
"La caza furtiva la protagonizan casi sin excepción sofisticados criminales, a veces cazando desde helicópteros y con armas automáticas ", dice Joseph Okori, Coordinador del Programa para el Rinoceronte Africano de WWF. Sólo en el famoso Parque Nacional Kruger han sido asesinados 126 individuos en seis meses, que se suman a los 146 cazados el año pasado. "Sudáfrica está librando una guerra contra el crimen organizado que amenaza con deshacer los excepcionales logros de conservación conseguidos durante el siglo pasado", añade Okori.
Dos son las causas de este resurgimiento de la caza furtiva. Por un lado está la absurda creencia, no demostrada por ningún estudio cientÃfico serio, sobre las supuestas propiedades del cuerno de rinoceronte. En particular, la medicina acientÃfica asiática lo usa para combatir el cáncer. "El cuerno de rinoceronte se considera una droga milagrosa y los comerciantes están sacando provecho de la desesperación", explicó a The New York Times Tom Milliken, un coordinador de la red de control de Traffic.
La otra razón, Ãntimamente ligada, es el florecimiento de una clase pudiente en paÃses como China o Vietnam que está dispuesta a pagar grande sumas por un poco de polvo de cuerno. Lo demás lo hace la implacable ley de la oferta y la demanda.



